jueves, 6 de junio de 2013
Oraciones que causan terremotos…
"… 3Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 4Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. 5Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto"
Apocalipsis 8:3-5
Una esposa que era convertida, vivía con su marido que era enemigo del Evangelio, por el cual estuvo orando durante un año, cada día, sin ver respuesta a su oración. Después de este tiempo pensó que no era la voluntad del Señor la conversión de su esposo e iba a dejarlo, cuando Dios le inspiró la idea de perseverar 6 meses más. Así lo hizo y el mismo día que se cumplían los 6 meses, vino su esposo del trabajo bastante preocupado. La mujer lo observo pero no dijo nada.
Al día siguiente pudo darse cuenta de que la aflicción continuaba y, por fin, ella se atrevió a preguntarle qué le sucedía, y él le explicó:
* Hacia las doce de ayer (la ora en que ella acostumbraba a presentar su oración a Dios) vino a mi mente un texto de la Biblia que me impresionó profundamente. “Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”. Sentí un gran temor, un escalofrío que corría todo mi cuerpo, porque me dije: ¿Si esto es verdad, qué será de mí? Desde entonces, no he podido estar tranquilo.
Su esposa le animó a orar y aunque al principio parecía que no podía hallar la paz, se levantaron con lágrimas de arrepentimiento y de gozo por la salvación encontrada.
l. Las oraciones de los santos.
El altar para quemar incienso simbolizaba la oración de cada día, y anticipaba el papel de Cristo como nuestro intercesor. Se usaba un incensario lleno de brasas encendidas en el templo para la adoración. El incienso se echaba sobre las brasas y el humo fragante subía, simbolizando la oración de los creyentes que asciende hasta Dios (véase Éxodo 30.7–9).
Este misterio se revela en Apocalipsis donde en el capítulo 5 versículo 8 afirma que el incienso son las “oraciones de los santos”. Una vez que uno acepta a Cristo en su corazón es declarado “santo” y sus oraciones comienzan a llenar una copa.
II. Llenado el incensario.
Llega un momento en el cielo, en el tiempo de Dios que él dispone en su voluntad derramar la copa del incienso como respuesta a las oraciones. Pero no fue sino hasta que la copa se llenó, por supuesto con un poco de ayuda de Señor, que ordenó que se le añadiera incienso a las oraciones de los santos, como resultado, dice el versículo 4 que de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.
Cuando nuestras oraciones llegan como el humo del incienso a la presencia de Dios, entonces viene la respuesta, la intervención divina de una forma sobrenatural y poderosa.
La copa se tiene que llenar de plegarias, oraciones, clamor, intercesión por otros, etc.
¿Cómo llenamos la copa? Éxodo 30.7-8 dice: 7Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará. 8Y cuando Aarón encienda las lámparas al anochecer, quemará el incienso; rito perpetuo delante de Jehová por vuestras generaciones.
Pablo les recomienda a los Efesios en el capítulo 6 versículo 18: orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos…
En primera 1 Tesalonicenses 5:17 Pablo sigue recomendando lo esencial para tener una vida plena: 17Orad sin cesar.
Otra historia que demuestra que esto es real se encuentra en Hechos 12:4, donde el resultado de las oraciones de los santos, cuando llenaron la copa del incienso, fue que Pablo fue liberado de la cárcel de una manera sobrenatural.
III. Oraciones que causan terremotos.
5Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto.
Literalmente podemos decir que Dios arrojo nuestras oraciones a la tierra como respuesta y las cosas comenzaron a suceder. En este tiempo necesitamos más que nunca multiplicar nuestras oraciones, hay que llenar la copa, el incensario tiene que estar completo, cada mañana, cada noche, perpetuamente, siempre, sin cesar tenemos que orar para que sucedan las cosas que Dios quiere hacer a través de nosotros y no haya impedimento.
Jesús dijo en Juan 15:7: 7 "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." También dijo:" Pedid y se os dará…" El salmo 2.8 dice: "8Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra"
Este es el tiempo en que las cosas tienen que suceder, nuestras oraciones tienen que causar terremotos.
Que tiene de peculiar un terremoto, que después que pasa las cosas no quedan igual, la tierra se abre, las cosas se rompen, nada queda en su lugar, todo cambia, la vida no vuelve a ser la misma. Quizás algunas cosas en tu vida, en tu familia, en la iglesia o en nuestra sociedad, necesitan un terremoto que cambie todo, que mueva algunas cosas de lugar, que rompa las cadenas que nos atan, etc.
La única manera de remover algunas cosas es con un terremoto santo que viene como consecuencia de nuestras oraciones.
Hechos 16:25-26: 25 "Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron"
Hechos 4.31 dice: 31 "Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios"
Nuestras oraciones pueden causar terremotos que cambien las cosas para siempre. Pero es necesario que llenemos la copa de oro, el incensario. Cuando Dios en su voluntad lo disponga lo derramara en respuesta a nuestras oraciones.
lunes, 6 de mayo de 2013
Esperanza…
…porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.
1 Corintios 9:10b
Es admirable
ver la cantidad de gente que hace cosas por hacerlas, sabiendo que no va a
suceder nada, pero de todas maneras lo hace igual.
Fui a hacer el
trámite en la AFIP para ver si tenía posibilidades de comprar algunos dólares
para mi viaje a México. Entre al
edificio de la AFIP, espere e hice cola en el sector de informes, cuando llegó
mi turno me explicaron que para ese trámite necesitaba tener mi clave fiscal, y
para esto necesitaba una fotocopia de mi documento, salí del lugar fui a sacar
la fotocopia, luego volví, saqué numero para tramitar mi clave fiscal, me senté
y espere mi turno, luego de terminar con ese trámite; saque nuevamente número
para pedir autorización para comprar dólares, así que me senté nuevamente y
espere mi turno, para que al final me dijeran que no, que no podía comprar
dólares ya que mi ingreso anual del año 2012 no había superado los cien mil
pesos.
Que feo es
hacer las cosas para luego no obtener ningún resultado. Creo que nadie en su
sano juicio haría cosas sin esperar que eso que hace produzca algún resultado
positivo.
Cuando Jesús
vino a este mundo, él no vino a ver qué pasaba, no vino a probar, vino a llevar
a cabo una misión con un resultado esperado.
Juan 3:17 dice que Jesús vino al mundo, para que el mundo, sea salvo por
él.
Después de la
inundación que sufrió nuestra ciudad semanas atrás, podía ver en la cara de la
gente que estaba en la calle sacando sus muebles arruinados por el agua, la
desesperanza, la decepción, la tristeza, etc. Ver el noticiero era para
amargarse un poco más al ver la magnitud del desastre que había originado una
lluvia de unos 400 milímetros de agua por algunas horas, llevándose aún las
vidas de muchas personas.
Pero en medio
de este desastre, se pueden rescatar muchas cosas muy valiosas. Me llamó la
atención, la nota que le hicieron a una Señora por televisión, quién ante la
pregunta sensacionalista del periodista, de cómo se sentía al haberlo perdido
todo, ella respondió; no lo perdí todo, perdí solo las cosas materiales, pero
tengo mi vida y mi familia gracias a Dios, ahora hay que volver a empezar.
Que hermoso es
ver a la gente tener esperanza a pesar de todo. Que hermoso es ver a los
cristianos seguir adelante creyendo firmemente en que todo lo que están
haciendo realmente es para la gloria de Dios, sin importarles que les vaya bien
o mal, que tengan o no tengan.
No debemos
hacer las cosas para probar o para ver qué pasa, debemos hacer las cosas con
esperanza, así como el que ara y trilla
espera recibir fruto de su trabajo. Hacer las cosas por hacerlas o porque hay
que hacerlas, sin esperar recibir el fruto del esfuerzo y del trabajo es
verdaderamente un derroche de tiempo, esfuerzo y trabajo. No tenemos dos vidas
para desperdiciar una probando a ver qué pasa.
El Apóstol Pablo tenía mucha
claridad con respecto a esto y él dijo en 1 Corintos 9.24-26 24 ¿No saben que en una carrera todos
los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal
modo que lo obtengan. 25 Todos los deportistas se entrenan con
mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder;
nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 26 Así que yo
no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.
¿Qué es lo que
esperas recibir de todo lo que estás haciendo? ¿Cuál es tu meta? ¿A dónde
querés llegar?
Define tus
metas, establece el punto de llegada, no corras como quién no sabe a dónde
llegar, no luches dando golpes a al aíre. En todo lo que hagas, ejercita la
esperanza de ver el fruto de tu esfuerzo y trabajo.
No importa lo
que pueda pasar en el camino, que tus ojos estén fijos en la meta, si caes
levántate sigue adelante, no desistas, no abandones, no vuelvas, atrás… si las
aguas de la frustración y fracaso inundan tu vida, espera que bajen y vuelve a
empezar.
Recuerda que la
esperanza es una hoja de olivo; evidencia de tierra seca después de una
inundación. Es una prueba para el soñador de que vale la pena arriesgarse a
soñar.
lunes, 15 de abril de 2013
La Casa Sobre la Roca
LANZAMIENTO MIÉRCOLES 17 DE ABRIL
En un sentido integral, la mayordomía se refiere a la administración responsable de los recursos para que, de manera eficiente y enfocada en el propósito para el que fueron designados, se entregue un resultado positivo al dueño de los recursos en cuyo nombre los administramos. Esta campaña durará tres meses. Durante este tiempo estaremos estudiando cada tema, en los cultos de los miércoles, en el GBC, y los domingos como parte de la reunión, en el momento de los anuncios y las ofrendas, se hará una mención especial del tema de esa semana. Los temas son: Introducción a la Mayordomía - Mayordomía del tiempo - Mayordomía de la familia - Mayordomía de los recursos - Mayordomía de los dones y talentos - Mayordomía del ser
lunes, 8 de abril de 2013
Sólo para pecadores…
Para reflexionar en este mes que celebramos las pascuas…
En esta oportunidad quiero compartir un capítulo del libro
“Reflexiones sobre la evangelización” que escribiera el pastor Osvaldo Simari,
maestro y compañero de milicias en muchas etapas de mi vida y ministerio.
En la puerta de cada lugar donde va a predicarse el
Evangelio debería haber un letrero con esta inscripción: «SOLO PARA PECADORES».
El mensaje de la Palabra de Dios gira alrededor de dos grandes verdades
fundamentales:
1. Dios es justicia, y no puede pasar por alto el pecado del
hombre, y tiene que condenarlo.
2. Dios es amor, y con su gracia desea salvar al pecador.
Predicar solamente la justicia de Dios sólo haría más
desesperante la situación del pecador, más terrible y trágica su perdición; y
si tan sólo enfatizamos el amor de Dios, despertaríamos en las almas una
admiración sentimental o intelectual hacia la persona de Cristo, pero no
ofreceríamos el verdadero camino de la salvación que ha de pasar
ineludiblemente por la experiencia de la convicción de pecado y
arrepentimiento.
Muchas veces hemos presentado el Evangelio de manera
inadecuada. Nos hemos olvidado de testificar acerca del pecado y los pecadores.
Olvidamos que la cruz de Cristo habla no sólo del amor o la
misericordia de Dios. También habla de la justicia y de la ley. Es que Dios no
perdona ni salva por medio de la anulación de su justicia. Al contrario, Él es
«el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús» (Romanos 3:26). Esta justificación del pecador
que Dios hace posible en Cristo manifiesta precisamente la justicia de Dios
(Romanos 3:21,25,26) tanto como su perdón y misericordia. Eso tiene que
llevarnos a considerar lo terrible que es quebrantar la ley divina: el pecado.
En la cruz vemos lo que Dios hace con el pecado.
La ley y la cruz, la justicia y la misericordia, deben
formar parte de nuestro anuncio del Evangelio. Pero hoy día muchas veces
preferimos no hablar de la ley, del pecado o de la condenación cuando
justamente son esos conceptos los que pueden ayudar al pecador a ver su total
miseria espiritual y necesidad de Cristo.
No queremos que nadie caiga en la esclavitud de la ley;
advertimos contra el error del legalismo. Pero a veces olvidamos que una
persona no puede creer con una fe viva, real y salvadora, hasta que se haya
dado cuenta por propia convicción de su impotencia espiritual. Según Pablo, por
la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20). Dios mata antes de dar
vida (1 Samuel 2:6), y es por la Ley que Dios mata (Gálatas 2:19; Romanos 7:9).
Cuando no cuidamos el anuncio de la ley de Dios, las
personas desprecian la ley y no la tienen en cuenta, y al final, terminan
despreciando la misma gracia. Es necesario que las almas lleguen a la
desesperación del que sabe que no puede salvarse por sí mismo, y que ha de
clamar a Dios con todas sus fuerzas. Ése es el momento en que el pecador
comprende que el Evangelio no es para los que se creen justos, sino solamente
para pecadores. Ahí es cuando el alma no sólo recibe capacidad para comprender
el Evangelio, sino para creerlo con fe salvadora.
En innumerables casos hemos predicado un Cristo que es más
Maestro que Redentor, más ejemplo que salvación, y más capaz de levantar un
cierto grado de simpatía o un suave sentimiento antes que una profunda
vergüenza por nuestro pecado, error y depravación. De este modo, el fruto
muchas veces pudo haber sido conversiones dudosas, por falta de verdadera
convicción de pecados. Como dice Oswald Smith: «Esta moderna teoría de “aceptar
a Cristo”, sin más ni más, sin una profunda convicción de pecado, es una
creencia mortal, jamás fruto de un nuevo nacimiento auténtico».
Hay que predicar ambas cosas: Ley y Evangelio, pecado y
salvación. Hay que darle tiempo a Dios para que Él actúe en el alma,
convenciéndola de pecado, y haciéndole ver que por sí misma no podrá salvarse
nunca. Solamente la convicción de pecado es la adecuada antesala de la fe
salvadora.
martes, 5 de marzo de 2013
Obra Misionera en Etcheverry
Hola hermanos queridos
Volvemos a ustedes en este nuevo
año 2013, con nuestras fuerzas renovadas y llenos de las palabras
esperanzadoras y la compañía de nuestro Dios.
Damos gracias al Señor por la
nueva etapa que estamos viviendo como iglesia en el club Centro Fomento de Los
Hornos y también por lo que Dios sigue haciendo en Etcheverry. Nuevas familias
están acercándose a la iglesia y aprenden más y más de quien es Dios y que
quiere para sus vidas.
En esta oportunidad tenemos para
contarles ciertos proyectos que Dios puso en el corazón de todos, los cuales
muchos de ustedes ya conocen, pero quizás otros no, por eso les hacemos un resumen
de los mismos:
- En el mes de febrero tuvimos una reunión de núcleo en donde se organizó la primera sección se la iglesia. Esta estará compuesta por tres grupos, uno de jóvenes, otro de mujeres y el tercero de matrimonios. A comenzar en el mes de Marzo. Oren por Darío, Griselda, Marcelo y María quienes de nuestra mano van estar tomando este desafío.
- En el mes de diciembre anunciamos, por fe, que daríamos clases de guitarra, batería y alfabetización. Todas estas cosas, en ese tiempo, sin tenerlas. Pero como Dios es fiel y le agrada que tengamos y actuemos por Fe, nos concedió en el mes de febrero a través de la donación de la familia Pineda, una guitarra y una batería, ¡nada más ni nada menos que lo que necesitábamos! Damos la gloria a Dios por ello y nuestra gratitud a los hermanos que donaron también.
- Con respecto a las clases de alfabetización también tenemos novedades: se ha acercado a hablar la pastora Graciela de Sforza y compartiendo con ella la necesidad de alfabetización de muchos hermanos de Etcheverry, nos dijo que ella había creado un método para enseñar adultos que resultó tan bueno que el estado se lo compró para introducirlo en el sistema educativo nacional. Ante la necesidad de Etcheverry no puede ser ella quien vaya a enseñar debido a la cantidad de trabajo que ya tiene, pero sí nos dijo, que si le enviamos a alguien que realmente tenga la vocación de enseñar, ella gratuitamente puede enseñarle el método para que luego capacite a los hermanos que tanto ansían sus clases. Lo dejamos en sus corazones para que nos ayuden en oración, seguramente Dios ya sabe quien será, esperamos en El. Esto mismo con respecto a las clases de batería y guitarra, oremos unidos y aliéntense unos a otros, perseveremos en el camino donde Dios nos ha introducido y caminemos por Fe.
Lo increíble de ser cristiano…
26Y se congregaron allí todo un año
con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó
cristianos por primera vez en Antioquía.
Hechos 11.26
Estamos viviendo, como iglesia, un tiempo muy especial, donde
el Señor se manifiesta cada vez más en nosotros mostrándonos su voluntad y
deseo, pero también nos revela contra las cosas y los espíritus con los cuales
debemos enfrentarnos y batallar. Realmente es maravilloso.
Y todo esto lo hace con el propósito de que su iglesia siga
siendo edificada para poder manifestarse a través de ella al mundo. Esta
declaración puede sonar muy romántica y hasta presuntuosa. Pero qué es lo que
verdaderamente estamos diciendo.
La iglesia es edificada por el Señor a través de las
personas que la componen. La vida de las personas formando el templo santo del
Señor es el lugar propicio para que el Señor se muestre al mundo para
salvación.
Por lo tanto, los cristianos deberán ser cristianos… y a
esto a lo que quisiera referirme en este momento.
No podemos ser cristianos y vivir en armonía con el mundo,
ya que justamente el mundo está en total oposición a Dios, a sus hijos y a su
palabra.
O como bien dice A. W. Tozer: En el corazón del sistema cristiano se haya la cruz de Cristo con su
paradoja divina. El poder del Cristianismo aparece en antipatía hacia, y nunca
de acuerdo con, los caminos del hombre y su naturaleza caída. La verdad de la
cruz es revelada en sus contradicciones. El testimonio de la iglesia es más
efectivo cuando declara en lugar de explicar, porque el evangelio va dirigido
no a la razón sino a la fe. Lo que se puede probar no necesita de la fe para
ser aceptado. La fe descansa en el carácter de Dios, no sobre los resultados
del laboratorio o de la lógica. La cruz se opone firmemente al hombre natural.
Su filosofía se mueve contrariamente a la mente que no ha sido regenerada, por
eso Pablo pudo decir tajante: “La palabra de la cruz es locura a los que se
pierden”. Tratar de encontrar un lugar común entre el mensaje de la cruz y la
razón del hombre natural es tratar con un imposible, y si se persiste en ello
el resultado es una cruz innecesaria y un Cristianismo sin poder.
El cristiano es verdadero cristiano cuando vive a Cristo en
su casa, con su esposa, con sus hijos, en su trabajo, etc. esto lo hace poniendo
en práctica las enseñanzas de Cristo y Sus apóstoles.
El cristianismo es el mundo del revés, ya que según la razón
humana, tiene muchas contradicciones:
Para vivir, realmente tiene que morir.
Para salvar la vida, la tiene que perder.
Para tener todo, tiene que despojarse de todo.
Para caminar firme sobre la tierra, tiene que estar senado
con Cristo en los cielos.
Para ser exaltado, tiene que humillarse.
Está en el mundo, pero no es del mundo.
Es pobre, pero lo posee todo.
Es débil, pero así es la única manera de ser fuerte.
No sabe nada, pero tiene toda la sabiduría del cielo.
No tiene capacidad para hacer nada, pero todo lo puede.
Es consciente de su pecado, pero no puede dejar de ser
santo.
Se goza cuando sufre.
Se cree menos que nadie, pero es el que Dios más escoge.
En fin como dice Tozer:
Como el halcón nocturno, el cual en el aire es la esencia de la gracia y la
belleza pero en tierra es torpe y horrible, así es con el cristiano que se
presenta en su mejor estado en los lugares celestiales pero no se adapta a las
maneras de la sociedad en la cual nació.
Esta paradoja de la vida cristiana es lo que marca la
diferencia entre quién es cristiano y quién no lo es. El verdadero cristiano no encuentra
satisfacción en la realización personal, no busca hacer lo que le agrada, no
quiere pasarla bien o disfrutar.
Es únicamente en la presencia de Dios donde se siente verdaderamente
completo, satisfecho y realizado, más aun no existe otro lugar mejor para él
que en su presencia. Por eso antes de
hacer nada o reaccionar ante las circunstancias de la vida, lo primero que hace
es adorar...
Y a través de ese tiempo de adoración, su vida es
transformada, renovada, fortalecida, para seguir siendo edificado formando
parte del templo del Señor a través del cual Él se va a manifestar con su
gracia y misericordia al mundo.
El verdadero cristiano, rechaza toda esperanza fuera de
Cristo porque sabe que el más noble esfuerzo humano es solo polvo edificado
sobre polvo.
Verdaderamente es maravilloso ser cristiano, ya que la
esencia de él, es la misma que la de Cristo.
sábado, 2 de febrero de 2013
La torre de Babel VS. La iglesia de Cristo.
31Entonces las iglesias tenían paz
por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del
Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.
Hechos 9.31
4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una
ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si
fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
Génesis 11.4
Uno de los mayores
desafíos que enfrentamos al llegar a los pies de Cristo y formar parte de la familia
de Dios, es el de sumarnos a la construcción de la iglesia del Señor. Jesús
dijo: “yo edificaré mi iglesia”. El dueño de la iglesia, por supuesto como ya
sabemos, es Cristo mismo, y él edifica su iglesia a través de las personas que
la componen.
Digo que esto es un
desafío ya que la mayoría de las personas después de haber pasado por las
primeras etapas del desarrollo de su madurez espiritual, y cuando comienzan a
querer servir al Señor llevando a cabo alguna tarea dentro de la iglesia, se van
a enfrentar a la tentación de construir su propio edificio o colaborar con lo
que el Señor ya está haciendo a través de todos los demás.
Yo llamo a esta forma
de pensamiento; “La torre de Babel” por varias razones, pero principalmente
porque ésta forma de trabajar trae confusión a la iglesia, Babel significa eso,
confusión. La confusión viene, porque lo
que se hace parecería ser bueno y hasta efectivo, pero no contribuye a la
edificación general de la iglesia, sino que beneficia a una o un grupo
personas. El problema no es la tarea en sí, sino el propósito por el cual se está
desarrollando dicha tarea. Aquí deberíamos preguntarnos ¿qué se está
construyendo? y ¿para quién?
Cuál fue el problema
con la torre de Babel. Si todos estaban más unidos que nunca, hablaban todos un
mismo idioma, estaban todos de acuerdo en lo que querían hacer y estaban determinados a hacerlo. Simplemente
el problema fue que ellos edificaban para sí mismos, no lo estaban haciendo por
mandato o instrucciones de Dios como en otras oportunidades.
Cuando vamos a
“servir” al Señor, no debiéramos hacerlo por iniciativa propia, ni para
nosotros mismos. Este es el problema con el evangelio humanista que está
atentando contra nuestras iglesias como estrategia de Satanás; donde la
realización personal y la satisfacción son la meta del servicio cristiano. Uno
no tiene que servir para sentirse útil o bien, uno tiene que servir para
contribuir con su vida, dones y ministerio a la obra que ya está en
construcción, debemos sumarnos a los demás para seguir avanzando en la edificación
de la iglesia del Señor.
No hay varios
edificios, existe un solo y único edificio que Cristo está edificando en el
cual todos nos sumamos para contribuir. El Apóstol Pablo lo dice bien claro:
9Porque nosotros somos colaboradores
de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10Conforme
a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el
fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
1 Corintios 3.9-10
Aquí encontramos al
apóstol Pablo poniendo el fundamento, a otro que edifica y a cada uno
sobreedificando, todos trabajando para un mismo propósito y edificio. La
iglesia no tiene varios propósitos según ministerios y personas la compongan,
sino complementarios los unos de los otros para un solo propósito.
Esto lo vemos en dos
pasajes en donde Pablo le escribe a los Efesios.
15sino que siguiendo la verdad en
amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de
quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas
que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su
crecimiento para ir edificándose en amor.
Efesios 4.15-16
19Así que ya no sois extranjeros ni
advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de
Dios, 20edificados sobre el fundamento de los apóstoles y
profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21en
quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo
en el Señor; 22en quien vosotros también sois juntamente
edificados para morada de Dios en el Espíritu.
Efesios 2.19-22
En estos pasajes es
bien claro el diseño de cómo Dios quiere que SU iglesia funcione. Todo lo demás
por bueno y productivo que parezca será “Babel”.
En cuanto a la
iglesia local, es lo mismo, la iglesia local tiene una sola visión y un solo
propósito, la idea no es que cada uno haga lo que le parece que tiene que
hacer, sino que se sume a lo que ya se está haciendo para contribuir en una
sola edificación.
Tengamos cuidado de
no estar haciendo lo que a nosotros nos parece, ya que el Señor de vez en
cuando desciende para ver qué estamos edificando, no sea que nos encuentre
construyendo para nuestros propios propósitos y traiga confusión y división
sobre nosotros.
5Y descendió Jehová para ver la
ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6Y dijo
Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han
comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer.
7Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que
ninguno entienda el habla de su compañero. 8Así los esparció
Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la
ciudad.
Genesis 11.5-8
Jesús mismo, de una
manera sencilla y terminante dejo bien en claro su posición en cuanto a este
tema.
23El que no es conmigo, contra mí
es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Lucas 11.23
Que cuando el Señor
descienda nos encuentre trabajando unidos, hablando un mismo lenguaje, haciendo
una misma cosa y con la determinación de terminar la obra, pero no para
nosotros mismos sino para la gloria de su nombre.
sábado, 5 de enero de 2013
Fiel es Dios.
"4Gracias doy a mi Dios siempre por
vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; 5porque
en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda
ciencia; 6así como el testimonio acerca de Cristo ha sido
confirmado en vosotros, 7de tal manera que nada os falta en ningún
don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; 8el
cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el
día de nuestro Señor Jesucristo. 9Fiel es Dios, por el cual
fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." (1º Corintios 1:4-5)
Cuando uno empieza a
leer la carta a los Corintios y lee versículos como estos seis que hemos leído,
nunca se esperaría el desenlace de lo que el apóstol Pablo va a seguir
desarrollando. Después de estas palabras alentadoras, Pablo va usar su pluma
para corregir duramente la conducta de los hermanos en Corinto.
La iglesia de Corinto
era una iglesia que tenía graves
problemas. Contaminada con la inmoralidad sexual, dividida por facciones
que se llevaban a juicio en los tribunales, y traumatizada por el abuso de los
dones espirituales, esta iglesia necesitaba someterse a una cirugía espiritual
radical.
Si querían ser
verdaderamente creyentes en Cristo y reflejarlo a él, entonces tenían que dejar
de seguir la inmoralidad, el egoísmo y la vía contenciosa de sus vecinos
paganos en Corinto, la ciudad notoriamente inmoral de la época.
¿Qué hacer con una
iglesia así? ¿Cuál sería el remedio para esta enfermedad que estaba matando la
iglesia del Señor en ese lugar?
Se puede sentir la gravedad
en las severas palabras de Pablo a los corintios. Sin embargo, como un
cirujano, Pablo diagnosticó el problema y dirigió sus esfuerzos a la fuente
misma: la soberbia y la falta de verdadero amor en la iglesia.
Salvando la distancia
y la gravedad de la iglesia de corinto con la nuestra, o con cualquier otra, la
realidad es que en la iglesia siempre hay y van a haber problemas, graves, más
graves menos graves, pero problemas al fin.
Es muy interesante
como el apóstol Pablo comienza a enfrentar el problema. Como un médico que
tiene que enfrentarse a una importante infección, Pablo comienza con la medicación más fuerte para contrarrestar
la enfermedad; la acción de gracias…
La acción de gracias
que Pablo ofrece a Dios por los corintios parece fuera de lugar, si se
considera los muchos problemas de la iglesia. Sin embargo, Pablo dirige su
alabanza no a los corintios sino al Dios que es eternamente fiel.
Pablo no elogia a los
corintios por sus buenas obras como lo hace con otras iglesias; alaba al Dios
que obra en ellos a pesar de todo y les dio una gracia en Cristo superabundante
e inmerecida compuesta por una prosperidad integral “enriquecidos en todas las cosas”.
La situación de los
corintios, pone de relieve lo que la palabra enseña constantemente; somos
salvos por gracia, somos bendecidos por gracia, somos usados por gracia, todo
es por gracia. No había nada de bueno en los corintios para que Dios derramara
semejante gracia, si ustedes se fijan, esta gracia estaba compuesta por cosas
tremendas, según la lista de estos versículos estaba compuesta por:
a.
Enriquecimiento
en todo.
b.
Enriquecimiento
en toda palabra.
c.
Enriquecimiento
en toda ciencia.
d.
Confirmación
del testimonio de Cristo en ellos.
e.
Todos los
dones.
f.
Esperanza de
ser salvos cuando Jesucristo vuelva.
g.
Confirmación
hasta el fin a través de Cristo.
h.
Hechos irreprensibles
en el día de nuestro Señor Jesucristo.
i.
Llamados a
la comunión con Jesucristo.
Si uno mira los pecados
y los errores de los hermanos, lo más probable es que quiera ahorcar a alguno,
pero cuando uno mira la gracia de Dios sobre la vida de las personas, no le
queda otra que dar gracias.
Cuando nos enfocamos en
las faltas de la gente, pronto se desvanece la esperanza y llega el desaliento.
Pero cuando nos enfocamos en el Señor, su gracia y fidelidad, aun la hora más
oscura puede llenarse de alabanzas.
Estamos comenzando un
nuevo año y siempre es bueno hacer un balance de nuestras vidas y cómo nos fue el
año que ya paso. En este balance puede que el desaliento y la desesperanza
ganen terreno en nuestros corazones si nos ponemos a mirar los problemas y las
cosas feas que vivimos, pero si miramos la gracia nuestros corazones se
llenaran de acciones de gracias, por la fidelidad de aquel que nos llamó a la
comunión con Jesucristo.
El ejercicio que
debiéramos hacer al comenzar este año, es descubrir cuanta gracia el Señor
derramó sobre nosotros como iglesia durante todo este año y proclamar por fe
sobre los problemas y los pecados lo que la fidelidad del Señor hizo y va a
seguir haciendo durante este año.
Siempre que podamos
demos gracias al Señor por todos, aún por aquellos que todavía no terminaron de
crecer o madurar, por aquellos que nos hirieron o lastimaron, por aquellos que
nos desilusionaron, por todos, como Pablo hizo por los corintios, él dio
gracias aún por aquellos a quienes iba a amonestar con sus palabras duramente.
Creamos y pongamos
nuestra fe y esperanza en aquel que dijo: “Yo edificaré mi iglesia”. Esa es la
promesa y él es FIEL para cumplir aquellos que prometió.
DIOS HA SIDO FIEL Y
SIEMPRE LO SERÁ.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Iglesia Pueblo Nuevo Etcheverry: Transformación y Vida
Hola
hermanos, llego el mes de Diciembre y con el la Navidad , las fiestas y
despedidas de año, como parte de las actividades de Etcheverry continuamos con
tres reuniones semanales, los martes, jueves y domingos en el nuevo horario de
verano de 18 hs.
El
Domingo 23 recordaremos y homenajearemos a nuestro Señor Jesucristo y el martes 25 en la reunión de oración nos
reuniremos como familia para compartir la Navidad haciendo una convivencia.
En
esta oportunidad queremos que puedan leer el testimonio la familia Barrionuevo,
ellos son un matrimonio joven con dos
niños Iván y Joaquín, que desde que conocieron al Señor han vivido una
transformación completa en su familia, con su poquito tiempo en el Señor
tuvieron un gran crecimiento y desarrollo, nos ayudan fielmente realizando
tareas desde limpieza y reparación, dirección de un grupo, de cultos, cuidado
de niños, recepción y predicación. Lo más hermoso de todo ello es que Dios
restauró su familia y hoy oran juntos al Señor, piden a El su dirección y así
resuelven sus problemas, los invitamos a
que disfruten de su historia y también puedan glorificar El nombre de Dios con
ellos.
“DIOS RESTAURA LOS
MATRIMONIOS”
Por Darío y Griselda:
Queridos
hermanos dirigimos a ustedes con gran amor y gozo sabiendo que nuestro
testimonio habla por nosotros mismos, no alcanzaría tinta ni papel en el mundo
para expresar cuanto Dios nos amó y nos amó.
Todo comenzó al principio del 2010 cuando Marcelo Pereyra en bici hacía
20 Km. para llegar a la casa de mis suegros Miguel y María para llevar las
buenas nuevas. Fue ahí que mi esposa empezó a congregarse en la iglesia de Los
Hornos anhelando una familia plena y feliz y un esposo fiel y compañero. Fue
cuando Dios empezó a tratar con mi esposa dándole esperanza de una vida plena
en Cristo. Sus oraciones fueron durante un año y medio sin cesar, perseverando
en la gracia de Dios y confiando que nuestro señor Padre hace la obra. Fue ahí
donde Cristo golpeó la puerta de mi alma y lo que mi esposa anhelaba y oraba se
dio a mediados del 2011. Allí empecé a tener comunión con Cristo y a palpar su
amor, desde ese día no hemos parado de alentarnos mutuamente. Sabiendo de las
promesas de Dios y en la mejor etapa de amor a Cristo aparecieron
tribulaciones, nuestro hijo Iván se enferma y le diagnostican diabetes. Pero
esto no pudo alejarnos de Cristo, sino que nos afianzó más, porque ¡grandes son
sus misericordias y se renuevan de día en día! En estos momentos estamos
sirviendo con gran gozo y alegría, sabiendo que su venida está pronta.
Hace
un año estamos sirviendo en Etcheverry sin faltar un solo domingo y el amor de
Cristo nos esta llenando de bendiciones nuestras vidas, es por eso hermanos que
los aliento: amémonos unos a otros como Cristo nos amó, soportemos juntos los
ataques del maligno, porque ¡grandes son las bendiciones de nuestro Padre!
Los amamos Darío y
Griselda
jueves, 6 de diciembre de 2012
LO NUEVO Y LO VIEJO
En este último mes
del año, precisamente despidiendo el año viejo y recibiendo el nuevo, siempre
escucho las mismas cosas, “no veo la hora de que este año se termine”, como si
al terminarse el año algo mágico sucediera y todos nuestros problemas y dificultades
murieran con el año viejo. Es que uno tiene muchos deseos verdaderamente de que
muchas cosas que nos angustian o ponen mal verdaderamente se terminen.
La palabra enseña que
las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas, Jesús mismo enseñó que no
se puede poner remiendo nuevo en paño viejo, ni poner vino nuevo en odres
viejos. Evidentemente hay cosas viejas que no son compatibles con las
nuevas. Y el Señor constantemente está
haciendo cosas nuevas… Isaías 43.19 dice: 19He
aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz…
Ahora, si bien esto
dicho anteriormente es cierto, también existe una verdad muy importante que
debemos tener en cuenta para nuestra vida en este nuevo año que comienza y es
la riqueza que encontramos en las experiencias de las cosas ya vividas; en esta
instancia no todo lo viejo es desechable sino aprovechable.
Tengo una agenda
nueva para este nuevo año y cuarenta y cinco años de experiencias para volcar
en ella. El vino para que sea bueno hay que dejarlo reposar y contra más añejo
mejor. Si bien el vino nuevo no se pone en odres viejos, de todas maneras hay
que dejarlo reposar, y al pasar el tiempo el vino que era nuevo se añejo y el
odre, que era nuevo, se hace viejo… esto es una comparación con nuestra vida;
al pasar el tiempo nuestro cuerpo envejece, pero nuestro espíritu se enriquece.
2 Corintios 4.16 dice: 16Por
tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va
desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Nuestra vida es como
el vino, lo de afuera se hace viejo, y lo de adentro añejo y contra mas añejo
mejor…
Si bien Dios va a
hacer algo nuevo, lo va a hacer en base a lo que ya viene haciendo, si leemos
bien, otra vez, el pasaje de Isaías 43:19 dice: que él va a hacer algo nuevo en
base a lo que ya había hecho antes… Otra
vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
Ese “otra vez” indica
algo que ya había hecho, o sea algo viejo, histórico, que ya había pasado, sin
embargo Dios lo usa para hacer algo nuevo.
La Biblia también enseña
que no debemos desaprovechar los consejos de nuestros ancianos, ya que por los
años vividos han adquirido mayor sabiduría, la cual nos puede ayudar a vivir de
una mejor manera.
El Salmo 90:12 dice: Enséñanos de tal modo a contar nuestros
días, que traigamos al corazón sabiduría.
Si bien las cosas
viejas pasan y todas son hechas nuevas, sería un desperdicio que pasen sin
sacarles ningún provecho, ya que de todo lo bueno y lo malo que vivimos podemos
aprender a vivir mejor, la misma palabra nos enseña que, a los que aman a Dios,
todas las cosas le ayudan a bien. O sea que todo lo que vivimos puede ser
provechoso si filtramos a través de Dios y su palabra.
Dios puede aún
utilizar todas nuestras experiencias vividas para su obra y para bendición de
muchas más personas. 2 Corintios 1.4 dice: 4el
cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también
nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la
consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Dios no desecha
ninguna de nuestras experiencias, sino que las recicla y las pone en
funcionamiento para hacer su obra, y de esta manera lo viejo se hace nuevo en
una forma totalmente diferente a lo que era antes. Yo antes no podía hablar de
mis experiencias traumáticas que viví en mi infancia y juventud, pero una vez
que el Señor hizo nueva mi vida, ahora todas esas experiencias las uso como una
herramienta para compartir mi fe en Jesucristo y ayudar a otros que están
pasando por lo mismo que yo pase.
Jesús enseñó en Mateo
13.52 lo siguiente: Él les dijo: Por eso todo escriba docto en
el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su
tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
La vida se renueva
constantemente, la primavera tapo con su verde el gris que el otoño dejo. La
abuelita de María Amor partió y llegó Ambar. Y la vida se sigue abriendo
caminos nuevos trazados sobre los viejos suelos de las experiencias.
Aún nuestra fe, es
una fe histórica, creemos en la renovación y los avivamientos, pero nuestro
fundamento esta puesto en la historia de Jesús que fue profetizado y predicado
por la vieja religión judía miles de años antes de que él llegara. Y lo viejo
se hizo nuevo en Cristo.
Por lo tanto no
debemos desechar todo lo viejo, el mismo Dios nos recomienda a través del
profeta Jeremías lo siguiente: 16Así
dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas
antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para
vuestra alma. (Jeremías 6.16)
Para poder proyectarnos
hacia el futuro debemos mirar el trayecto ya recorrido para saber bien para
dónde debemos seguir.
Seguramente en este
año que está terminando has vivido muchas cosas buenas y otras tantas malas,
con este año que termina y muere, también deberían morir algunas cosas viejas
que no tienen que pasar de ninguna manera para este nuevo año que comienza;
viejos rencores, viejos pecados, viejas amarguras, heridas, etc. no dejes que
estas cosas contaminen lo nuevo que el Señor quiere hacer para este nuevo año
que comienza; pero sería un desperdicio que desechas con estas cosas viejas la
experiencia de aprendizaje que adquiriste al haber vivido semejantes cosas.
Debemos aprovechar
todo, recicla todo, no desperdicies nada, porque en Cristo todo sirve para su
gloria.
14He entendido que todo lo que Dios
hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo
hace Dios, para que delante de él teman los hombres. 15Aquello
que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó. (Eclesiastés
3.14-15)
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