lunes, 15 de abril de 2013

La Casa Sobre la Roca

LANZAMIENTO MIÉRCOLES 17 DE ABRIL
En un sentido integral, la mayordomía se refiere a la administración responsable de los recursos para que, de manera eficiente y enfocada en el propósito para el que fueron designados, se entregue un resultado positivo al dueño de los recursos en cuyo nombre los administramos. Esta campaña durará tres meses. Durante este tiempo estaremos estudiando cada tema, en los cultos de los miércoles, en el GBC, y los domingos como parte de la reunión, en el momento de los anuncios y las ofrendas, se hará una mención especial del tema de esa semana. Los temas son: Introducción a la Mayordomía - Mayordomía del tiempo -  Mayordomía de la familia - Mayordomía de los recursos -  Mayordomía de los dones y talentos - Mayordomía del ser




lunes, 8 de abril de 2013

Sólo para pecadores…




Para reflexionar en este mes que celebramos las pascuas…
En esta oportunidad quiero compartir un capítulo del libro “Reflexiones sobre la evangelización” que escribiera el pastor Osvaldo Simari, maestro y compañero de milicias en muchas etapas de mi vida y ministerio.
En la puerta de cada lugar donde va a predicarse el Evangelio debería haber un letrero con esta inscripción: «SOLO PARA PECADORES». El mensaje de la Palabra de Dios gira alrededor de dos grandes verdades fundamentales:
1. Dios es justicia, y no puede pasar por alto el pecado del hombre, y tiene que condenarlo.
2. Dios es amor, y con su gracia desea salvar al pecador.
Predicar solamente la justicia de Dios sólo haría más desesperante la situación del pecador, más terrible y trágica su perdición; y si tan sólo enfatizamos el amor de Dios, despertaríamos en las almas una admiración sentimental o intelectual hacia la persona de Cristo, pero no ofreceríamos el verdadero camino de la salvación que ha de pasar ineludiblemente por la experiencia de la convicción de pecado y arrepentimiento.
Muchas veces hemos presentado el Evangelio de manera inadecuada. Nos hemos olvidado de testificar acerca del pecado y los pecadores.
Olvidamos que la cruz de Cristo habla no sólo del amor o la misericordia de Dios. También habla de la justicia y de la ley. Es que Dios no perdona ni salva por medio de la anulación de su justicia. Al contrario, Él es «el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús»  (Romanos 3:26). Esta justificación del pecador que Dios hace posible en Cristo manifiesta precisamente la justicia de Dios (Romanos 3:21,25,26) tanto como su perdón y misericordia. Eso tiene que llevarnos a considerar lo terrible que es quebrantar la ley divina: el pecado. En la cruz vemos lo que Dios hace con el pecado.
La ley y la cruz, la justicia y la misericordia, deben formar parte de nuestro anuncio del Evangelio. Pero hoy día muchas veces preferimos no hablar de la ley, del pecado o de la condenación cuando justamente son esos conceptos los que pueden ayudar al pecador a ver su total miseria espiritual y necesidad de Cristo.
No queremos que nadie caiga en la esclavitud de la ley; advertimos contra el error del legalismo. Pero a veces olvidamos que una persona no puede creer con una fe viva, real y salvadora, hasta que se haya dado cuenta por propia convicción de su impotencia espiritual. Según Pablo, por la ley es el conocimiento del pecado (Romanos 3:20). Dios mata antes de dar vida (1 Samuel 2:6), y es por la Ley que Dios mata (Gálatas 2:19; Romanos 7:9).
Cuando no cuidamos el anuncio de la ley de Dios, las personas desprecian la ley y no la tienen en cuenta, y al final, terminan despreciando la misma gracia. Es necesario que las almas lleguen a la desesperación del que sabe que no puede salvarse por sí mismo, y que ha de clamar a Dios con todas sus fuerzas. Ése es el momento en que el pecador comprende que el Evangelio no es para los que se creen justos, sino solamente para pecadores. Ahí es cuando el alma no sólo recibe capacidad para comprender el Evangelio, sino para creerlo con fe salvadora.
En innumerables casos hemos predicado un Cristo que es más Maestro que Redentor, más ejemplo que salvación, y más capaz de levantar un cierto grado de simpatía o un suave sentimiento antes que una profunda vergüenza por nuestro pecado, error y depravación. De este modo, el fruto muchas veces pudo haber sido conversiones dudosas, por falta de verdadera convicción de pecados. Como dice Oswald Smith: «Esta moderna teoría de “aceptar a Cristo”, sin más ni más, sin una profunda convicción de pecado, es una creencia mortal, jamás fruto de un nuevo nacimiento auténtico».
Hay que predicar ambas cosas: Ley y Evangelio, pecado y salvación. Hay que darle tiempo a Dios para que Él actúe en el alma, convenciéndola de pecado, y haciéndole ver que por sí misma no podrá salvarse nunca. Solamente la convicción de pecado es la adecuada antesala de la fe salvadora.

martes, 5 de marzo de 2013

Obra Misionera en Etcheverry


Hola hermanos queridos

Volvemos a ustedes en este nuevo año 2013, con nuestras fuerzas renovadas y llenos de las palabras esperanzadoras y la compañía de nuestro Dios.
Damos gracias al Señor por la nueva etapa que estamos viviendo como iglesia en el club Centro Fomento de Los Hornos y también por lo que Dios sigue haciendo en Etcheverry. Nuevas familias están acercándose a la iglesia y aprenden más y más de quien es Dios y que quiere para sus vidas.
En esta oportunidad tenemos para contarles ciertos proyectos que Dios puso en el corazón de todos, los cuales muchos de ustedes ya conocen, pero quizás otros no, por eso les hacemos un resumen de los mismos:
  • En el mes de febrero tuvimos una reunión de núcleo en donde se organizó la primera sección se la iglesia. Esta estará compuesta por tres grupos, uno de jóvenes, otro de mujeres y el tercero de matrimonios. A comenzar en el mes de Marzo. Oren por Darío, Griselda, Marcelo y María quienes de nuestra mano van estar tomando este desafío.
  • En el mes de diciembre anunciamos, por fe, que daríamos clases de guitarra, batería y alfabetización. Todas estas cosas, en ese tiempo, sin tenerlas. Pero como Dios es fiel y le agrada que tengamos y actuemos por Fe, nos concedió en el mes de febrero a través de la donación de la familia Pineda, una guitarra y una batería, ¡nada más ni nada menos que lo que necesitábamos! Damos la gloria a Dios por ello y nuestra gratitud a los hermanos que donaron también.
  • Con respecto a las clases de alfabetización también tenemos novedades: se ha acercado a  hablar la pastora Graciela de Sforza y compartiendo con ella la necesidad de alfabetización de muchos hermanos de Etcheverry, nos dijo que ella había creado un método para enseñar adultos que resultó tan bueno que el estado se lo compró para introducirlo en el sistema educativo nacional. Ante la necesidad de Etcheverry no puede ser ella quien vaya a enseñar debido a la cantidad de trabajo que ya tiene, pero sí nos dijo, que si le enviamos a alguien que realmente tenga la vocación de enseñar, ella gratuitamente puede enseñarle el método para que luego capacite a los hermanos que tanto ansían sus clases. Lo dejamos en sus corazones para que nos ayuden en oración, seguramente Dios ya sabe quien será, esperamos en El. Esto mismo con respecto a las clases de batería y guitarra, oremos unidos y aliéntense unos a otros, perseveremos en el camino donde Dios nos ha introducido y caminemos por Fe.
   DIOS LO ESTA BENDICIENDO ¿LO PUDIERON NOTAR?

Lo increíble de ser cristiano…



26Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.
Hechos 11.26
Estamos viviendo, como iglesia, un tiempo muy especial, donde el Señor se manifiesta cada vez más en nosotros mostrándonos su voluntad y deseo, pero también nos revela contra las cosas y los espíritus con los cuales debemos enfrentarnos y batallar. Realmente es maravilloso.
Y todo esto lo hace con el propósito de que su iglesia siga siendo edificada para poder manifestarse a través de ella al mundo. Esta declaración puede sonar muy romántica y hasta presuntuosa. Pero qué es lo que verdaderamente estamos diciendo.

La iglesia es edificada por el Señor a través de las personas que la componen. La vida de las personas formando el templo santo del Señor es el lugar propicio para que el Señor se muestre al mundo para salvación.
Por lo tanto, los cristianos deberán ser cristianos… y a esto a lo que quisiera referirme en este momento.
No podemos ser cristianos y vivir en armonía con el mundo, ya que justamente el mundo está en total oposición a Dios, a sus hijos y a su palabra.
O como bien dice A. W. Tozer: En el corazón del sistema cristiano se haya la cruz de Cristo con su paradoja divina. El poder del Cristianismo aparece en antipatía hacia, y nunca de acuerdo con, los caminos del hombre y su naturaleza caída. La verdad de la cruz es revelada en sus contradicciones. El testimonio de la iglesia es más efectivo cuando declara en lugar de explicar, porque el evangelio va dirigido no a la razón sino a la fe. Lo que se puede probar no necesita de la fe para ser aceptado. La fe descansa en el carácter de Dios, no sobre los resultados del laboratorio o de la lógica. La cruz se opone firmemente al hombre natural. Su filosofía se mueve contrariamente a la mente que no ha sido regenerada, por eso Pablo pudo decir tajante: “La palabra de la cruz es locura a los que se pierden”. Tratar de encontrar un lugar común entre el mensaje de la cruz y la razón del hombre natural es tratar con un imposible, y si se persiste en ello el resultado es una cruz innecesaria y un Cristianismo sin poder.
El cristiano es verdadero cristiano cuando vive a Cristo en su casa, con su esposa, con sus hijos, en su trabajo, etc. esto lo hace poniendo en práctica las enseñanzas de Cristo y Sus apóstoles.

El cristianismo es el mundo del revés, ya que según la razón humana, tiene muchas contradicciones:
Para vivir, realmente tiene que morir.
Para salvar la vida, la tiene que perder.
Para tener todo, tiene que despojarse de todo.
Para caminar firme sobre la tierra, tiene que estar senado con Cristo en los cielos.
Para ser exaltado, tiene que humillarse.
Está en el mundo, pero no es del mundo.
Es pobre, pero lo posee todo.
Es débil, pero así es la única manera de ser fuerte.
No sabe nada, pero tiene toda la sabiduría del cielo.
No tiene capacidad para hacer nada, pero todo lo puede.
Es consciente de su pecado, pero no puede dejar de ser santo.
Se goza cuando sufre.
Se cree menos que nadie, pero es el que Dios más escoge.

En fin como dice Tozer: Como el halcón nocturno, el cual en el aire es la esencia de la gracia y la belleza pero en tierra es torpe y horrible, así es con el cristiano que se presenta en su mejor estado en los lugares celestiales pero no se adapta a las maneras de la sociedad en la cual nació.
Esta paradoja de la vida cristiana es lo que marca la diferencia entre quién es cristiano y quién no lo es.  El verdadero cristiano no encuentra satisfacción en la realización personal, no busca hacer lo que le agrada, no quiere pasarla bien o disfrutar.
Es únicamente en la presencia de Dios donde se siente verdaderamente completo, satisfecho y realizado, más aun no existe otro lugar mejor para él que en su presencia.  Por eso antes de hacer nada o reaccionar ante las circunstancias de la vida, lo primero que hace es adorar...
Y a través de ese tiempo de adoración, su vida es transformada, renovada, fortalecida, para seguir siendo edificado formando parte del templo del Señor a través del cual Él se va a manifestar con su gracia y misericordia al mundo.
El verdadero cristiano, rechaza toda esperanza fuera de Cristo porque sabe que el más noble esfuerzo humano es solo polvo edificado sobre polvo.
Verdaderamente es maravilloso ser cristiano, ya que la esencia de él, es la misma que la de Cristo.

sábado, 2 de febrero de 2013

La torre de Babel VS. La iglesia de Cristo.



31Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.
Hechos 9.31
4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.
Génesis 11.4
Uno de los mayores desafíos que enfrentamos al llegar a los pies de Cristo y formar parte de la familia de Dios, es el de sumarnos a la construcción de la iglesia del Señor. Jesús dijo: “yo edificaré mi iglesia”. El dueño de la iglesia, por supuesto como ya sabemos, es Cristo mismo, y él edifica su iglesia a través de las personas que la componen.
Digo que esto es un desafío ya que la mayoría de las personas después de haber pasado por las primeras etapas del desarrollo de su madurez espiritual, y cuando comienzan a querer servir al Señor llevando a cabo alguna tarea dentro de la iglesia, se van a enfrentar a la tentación de construir su propio edificio o colaborar con lo que el Señor ya está haciendo a través de todos los demás.
Yo llamo a esta forma de pensamiento; “La torre de Babel” por varias razones, pero principalmente porque ésta forma de trabajar trae confusión a la iglesia, Babel significa eso, confusión.  La confusión viene, porque lo que se hace parecería ser bueno y hasta efectivo, pero no contribuye a la edificación general de la iglesia, sino que beneficia a una o un grupo personas. El problema no es la tarea en sí, sino el propósito por el cual se está desarrollando dicha tarea. Aquí deberíamos preguntarnos ¿qué se está construyendo? y ¿para quién?
Cuál fue el problema con la torre de Babel. Si todos estaban más unidos que nunca, hablaban todos un mismo idioma, estaban todos de acuerdo en lo que querían hacer  y estaban determinados a hacerlo. Simplemente el problema fue que ellos edificaban para sí mismos, no lo estaban haciendo por mandato o instrucciones de Dios como en otras oportunidades.
Cuando vamos a “servir” al Señor, no debiéramos hacerlo por iniciativa propia, ni para nosotros mismos. Este es el problema con el evangelio humanista que está atentando contra nuestras iglesias como estrategia de Satanás; donde la realización personal y la satisfacción son la meta del servicio cristiano. Uno no tiene que servir para sentirse útil o bien, uno tiene que servir para contribuir con su vida, dones y ministerio a la obra que ya está en construcción, debemos sumarnos a los demás para seguir avanzando en la edificación de la iglesia del Señor.
No hay varios edificios, existe un solo y único edificio que Cristo está edificando en el cual todos nos sumamos para contribuir. El Apóstol Pablo lo dice bien claro:
9Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
1 Corintios 3.9-10
Aquí encontramos al apóstol Pablo poniendo el fundamento, a otro que edifica y a cada uno sobreedificando, todos trabajando para un mismo propósito y edificio. La iglesia no tiene varios propósitos según ministerios y personas la compongan, sino complementarios los unos de los otros para un solo propósito.
Esto lo vemos en dos pasajes en donde Pablo le escribe a los Efesios.
15sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Efesios 4.15-16
19Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
Efesios 2.19-22
En estos pasajes es bien claro el diseño de cómo Dios quiere que SU iglesia funcione. Todo lo demás por bueno y productivo que parezca será “Babel”.
En cuanto a la iglesia local, es lo mismo, la iglesia local tiene una sola visión y un solo propósito, la idea no es que cada uno haga lo que le parece que tiene que hacer, sino que se sume a lo que ya se está haciendo para contribuir en una sola edificación.
Tengamos cuidado de no estar haciendo lo que a nosotros nos parece, ya que el Señor de vez en cuando desciende para ver qué estamos edificando, no sea que nos encuentre construyendo para nuestros propios propósitos y traiga confusión y división sobre nosotros.
5Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. 8Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
Genesis 11.5-8
Jesús mismo, de una manera sencilla y terminante dejo bien en claro su posición en cuanto a este tema.
23El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Lucas 11.23
Que cuando el Señor descienda nos encuentre trabajando unidos, hablando un mismo lenguaje, haciendo una misma cosa y con la determinación de terminar la obra, pero no para nosotros mismos sino para la gloria de su nombre.

sábado, 5 de enero de 2013

Fiel es Dios.



"4Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; 5porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia; 6así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros, 7de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; 8el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. 9Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." (1º Corintios 1:4-5)
Cuando uno empieza a leer la carta a los Corintios y lee versículos como estos seis que hemos leído, nunca se esperaría el desenlace de lo que el apóstol Pablo va a seguir desarrollando. Después de estas palabras alentadoras, Pablo va usar su pluma para corregir duramente la conducta de los hermanos en Corinto.
La iglesia de Corinto era una iglesia que tenía graves   problemas. Contaminada con la inmoralidad sexual, dividida por facciones que se llevaban a juicio en los tribunales, y traumatizada por el abuso de los dones espirituales, esta iglesia necesitaba someterse a una cirugía espiritual radical.
Si querían ser verdaderamente creyentes en Cristo y reflejarlo a él, entonces tenían que dejar de seguir la inmoralidad, el egoísmo y la vía contenciosa de sus vecinos paganos en Corinto, la ciudad notoriamente inmoral de la época.
¿Qué hacer con una iglesia así? ¿Cuál sería el remedio para esta enfermedad que estaba matando la iglesia del Señor en ese lugar?
Se puede sentir la gravedad en las severas palabras de Pablo a los corintios. Sin embargo, como un cirujano, Pablo diagnosticó el problema y dirigió sus esfuerzos a la fuente misma: la soberbia y la falta de verdadero amor en la iglesia.
Salvando la distancia y la gravedad de la iglesia de corinto con la nuestra, o con cualquier otra, la realidad es que en la iglesia siempre hay y van a haber problemas, graves, más graves menos graves, pero problemas al fin.
Es muy interesante como el apóstol Pablo comienza a enfrentar el problema. Como un médico que tiene que enfrentarse a una importante infección, Pablo comienza con  la medicación más fuerte para contrarrestar la enfermedad; la acción de gracias…
La acción de gracias que Pablo ofrece a Dios por los corintios parece fuera de lugar, si se considera los muchos problemas de la iglesia. Sin embargo, Pablo dirige su alabanza no a los corintios sino al Dios que es eternamente fiel.
Pablo no elogia a los corintios por sus buenas obras como lo hace con otras iglesias; alaba al Dios que obra en ellos a pesar de todo y les dio una gracia en Cristo superabundante e inmerecida compuesta por una prosperidad integral “enriquecidos en todas las cosas”.
La situación de los corintios, pone de relieve lo que la palabra enseña constantemente; somos salvos por gracia, somos bendecidos por gracia, somos usados por gracia, todo es por gracia. No había nada de bueno en los corintios para que Dios derramara semejante gracia, si ustedes se fijan, esta gracia estaba compuesta por cosas tremendas, según la lista de estos versículos estaba compuesta por:
a.      Enriquecimiento en todo.
b.      Enriquecimiento en toda palabra.
c.       Enriquecimiento en toda ciencia.
d.      Confirmación del testimonio de Cristo en ellos.
e.      Todos los dones.
f.       Esperanza de ser salvos  cuando Jesucristo vuelva.
g.      Confirmación hasta el fin a través de Cristo.
h.      Hechos irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.
i.        Llamados a la comunión con Jesucristo.
Si uno mira los pecados y los errores de los hermanos, lo más probable es que quiera ahorcar a alguno, pero cuando uno mira la gracia de Dios sobre la vida de las personas, no le queda otra que dar gracias.
Cuando nos enfocamos en las faltas de la gente, pronto se desvanece la esperanza y llega el desaliento. Pero cuando nos enfocamos en el Señor, su gracia y fidelidad, aun la hora más oscura puede llenarse de alabanzas.
Estamos comenzando un nuevo año y siempre es bueno hacer un balance de nuestras vidas y cómo nos fue el año que ya paso. En este balance puede que el desaliento y la desesperanza ganen terreno en nuestros corazones si nos ponemos a mirar los problemas y las cosas feas que vivimos, pero si miramos la gracia nuestros corazones se llenaran de acciones de gracias, por la fidelidad de aquel que nos llamó a la comunión con Jesucristo.
El ejercicio que debiéramos hacer al comenzar este año, es descubrir cuanta gracia el Señor derramó sobre nosotros como iglesia durante todo este año y proclamar por fe sobre los problemas y los pecados lo que la fidelidad del Señor hizo y va a seguir haciendo durante este año.
Siempre que podamos demos gracias al Señor por todos, aún por aquellos que todavía no terminaron de crecer o madurar, por aquellos que nos hirieron o lastimaron, por aquellos que nos desilusionaron, por todos, como Pablo hizo por los corintios, él dio gracias aún por aquellos a quienes iba a amonestar con sus palabras duramente.
Creamos y pongamos nuestra fe y esperanza en aquel que dijo: “Yo edificaré mi iglesia”. Esa es la promesa y él es FIEL para cumplir aquellos que prometió.
DIOS HA SIDO FIEL Y SIEMPRE LO SERÁ.
  


domingo, 16 de diciembre de 2012

Iglesia Pueblo Nuevo Etcheverry: Transformación y Vida



Hola hermanos, llego el mes de Diciembre y con el la Navidad, las fiestas y despedidas de año, como parte de las actividades de Etcheverry continuamos con tres reuniones semanales, los martes, jueves y domingos en el nuevo horario de verano de 18 hs.
El Domingo 23 recordaremos y homenajearemos a nuestro Señor Jesucristo  y el martes 25 en la reunión de oración nos reuniremos como familia para compartir la Navidad haciendo una convivencia.
En esta oportunidad queremos que puedan leer el testimonio la familia Barrionuevo, ellos son  un matrimonio joven con dos niños Iván y Joaquín, que desde que conocieron al Señor han vivido una transformación completa en su familia, con su poquito tiempo en el Señor tuvieron un gran crecimiento y desarrollo, nos ayudan fielmente realizando tareas desde limpieza y reparación, dirección de un grupo, de cultos, cuidado de niños, recepción y predicación. Lo más hermoso de todo ello es que Dios restauró su familia y hoy oran juntos al Señor, piden a El su dirección y así resuelven sus problemas,  los invitamos a que disfruten de su historia y también puedan glorificar El nombre de Dios con ellos.


“DIOS RESTAURA LOS MATRIMONIOS”

Por Darío y Griselda:

Queridos hermanos dirigimos a ustedes con gran amor y gozo sabiendo que nuestro testimonio habla por nosotros mismos, no alcanzaría tinta ni papel en el mundo para expresar cuanto Dios nos amó y nos amó.  Todo comenzó al principio del 2010 cuando Marcelo Pereyra en bici hacía 20 Km. para llegar a la casa de mis suegros Miguel y María para llevar las buenas nuevas. Fue ahí que mi esposa empezó a congregarse en la iglesia de Los Hornos anhelando una familia plena y feliz y un esposo fiel y compañero. Fue cuando Dios empezó a tratar con mi esposa dándole esperanza de una vida plena en Cristo. Sus oraciones fueron durante un año y medio sin cesar, perseverando en la gracia de Dios y confiando que nuestro señor Padre hace la obra. Fue ahí donde Cristo golpeó la puerta de mi alma y lo que mi esposa anhelaba y oraba se dio a mediados del 2011. Allí empecé a tener comunión con Cristo y a palpar su amor, desde ese día no hemos parado de alentarnos mutuamente. Sabiendo de las promesas de Dios y en la mejor etapa de amor a Cristo aparecieron tribulaciones, nuestro hijo Iván se enferma y le diagnostican diabetes. Pero esto no pudo alejarnos de Cristo, sino que nos afianzó más, porque ¡grandes son sus misericordias y se renuevan de día en día! En estos momentos estamos sirviendo con gran gozo y alegría, sabiendo que su venida está pronta.
Hace un año estamos sirviendo en Etcheverry sin faltar un solo domingo y el amor de Cristo nos esta llenando de bendiciones nuestras vidas, es por eso hermanos que los aliento: amémonos unos a otros como Cristo nos amó, soportemos juntos los ataques del maligno, porque ¡grandes son las bendiciones de nuestro Padre!
                                                                                                                 Los amamos Darío y Griselda

jueves, 6 de diciembre de 2012

LO NUEVO Y LO VIEJO



    En este último mes del año, precisamente despidiendo el año viejo y recibiendo el nuevo, siempre escucho las mismas cosas, “no veo la hora de que este año se termine”, como si al terminarse el año algo mágico sucediera y todos nuestros problemas y dificultades murieran con el año viejo. Es que uno tiene muchos deseos verdaderamente de que muchas cosas que nos angustian o ponen mal verdaderamente se terminen.
   La palabra enseña que las cosas viejas pasaron y todas son hechas nuevas, Jesús mismo enseñó que no se puede poner remiendo nuevo en paño viejo, ni poner vino nuevo en odres viejos. Evidentemente hay cosas viejas que no son compatibles con las nuevas.  Y el Señor constantemente está haciendo cosas nuevas… Isaías 43.19 dice: 19He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz…
  Ahora, si bien esto dicho anteriormente es cierto, también existe una verdad muy importante que debemos tener en cuenta para nuestra vida en este nuevo año que comienza y es la riqueza que encontramos en las experiencias de las cosas ya vividas; en esta instancia no todo lo viejo es desechable sino aprovechable.
Tengo una agenda nueva para este nuevo año y cuarenta y cinco años de experiencias para volcar en ella. El vino para que sea bueno hay que dejarlo reposar y contra más añejo mejor. Si bien el vino nuevo no se pone en odres viejos, de todas maneras hay que dejarlo reposar, y al pasar el tiempo el vino que era nuevo se añejo y el odre, que era nuevo, se hace viejo… esto es una comparación con nuestra vida; al pasar el tiempo nuestro cuerpo envejece, pero nuestro espíritu se enriquece. 2 Corintios 4.16 dice: 16Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Nuestra vida es como el vino, lo de afuera se hace viejo, y lo de adentro añejo y contra mas añejo mejor…
Si bien Dios va a hacer algo nuevo, lo va a hacer en base a lo que ya viene haciendo, si leemos bien, otra vez, el pasaje de Isaías 43:19 dice: que él va a hacer algo nuevo en base a lo que ya había hecho antes… Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.
Ese “otra vez” indica algo que ya había hecho, o sea algo viejo, histórico, que ya había pasado, sin embargo Dios lo usa para hacer algo nuevo.
La Biblia también enseña que no debemos desaprovechar los consejos de nuestros ancianos, ya que por los años vividos han adquirido mayor sabiduría, la cual nos puede ayudar a vivir de una mejor manera.
El Salmo 90:12 dice: Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.
Si bien las cosas viejas pasan y todas son hechas nuevas, sería un desperdicio que pasen sin sacarles ningún provecho, ya que de todo lo bueno y lo malo que vivimos podemos aprender a vivir mejor, la misma palabra nos enseña que, a los que aman a Dios, todas las cosas le ayudan a bien. O sea que todo lo que vivimos puede ser provechoso si filtramos a través de Dios y su palabra.
Dios puede aún utilizar todas nuestras experiencias vividas para su obra y para bendición de muchas más personas. 2 Corintios 1.4 dice: 4el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.
Dios no desecha ninguna de nuestras experiencias, sino que las recicla y las pone en funcionamiento para hacer su obra, y de esta manera lo viejo se hace nuevo en una forma totalmente diferente a lo que era antes. Yo antes no podía hablar de mis experiencias traumáticas que viví en mi infancia y juventud, pero una vez que el Señor hizo nueva mi vida, ahora todas esas experiencias las uso como una herramienta para compartir mi fe en Jesucristo y ayudar a otros que están pasando por lo mismo que yo pase.
Jesús enseñó en Mateo 13.52 lo siguiente: Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.
La vida se renueva constantemente, la primavera tapo con su verde el gris que el otoño dejo. La abuelita de María Amor partió y llegó Ambar. Y la vida se sigue abriendo caminos nuevos trazados sobre los viejos suelos de las experiencias.
Aún nuestra fe, es una fe histórica, creemos en la renovación y los avivamientos, pero nuestro fundamento esta puesto en la historia de Jesús que fue profetizado y predicado por la vieja religión judía miles de años antes de que él llegara. Y lo viejo se hizo nuevo en Cristo.
Por lo tanto no debemos desechar todo lo viejo, el mismo Dios nos recomienda a través del profeta Jeremías lo siguiente: 16Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. (Jeremías 6.16)
Para poder proyectarnos hacia el futuro debemos mirar el trayecto ya recorrido para saber bien para dónde debemos seguir.
Seguramente en este año que está terminando has vivido muchas cosas buenas y otras tantas malas, con este año que termina y muere, también deberían morir algunas cosas viejas que no tienen que pasar de ninguna manera para este nuevo año que comienza; viejos rencores, viejos pecados, viejas amarguras, heridas, etc. no dejes que estas cosas contaminen lo nuevo que el Señor quiere hacer para este nuevo año que comienza; pero sería un desperdicio que desechas con estas cosas viejas la experiencia de aprendizaje que adquiriste al haber vivido semejantes cosas.
Debemos aprovechar todo, recicla todo, no desperdicies nada, porque en Cristo todo sirve para su gloria.
14He entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo; sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y lo hace Dios, para que delante de él teman los hombres. 15Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó. (Eclesiastés 3.14-15)

martes, 4 de diciembre de 2012

Celebración del 26 aniversario de la Iglesia

Durante el mes de noviembre festejamos el cumpleaños de la Iglesia, compartimos como familia momentos muy emotivos, recordando aquellos primeros años y viendo cómo el Señor nos guió y nos acompañó en cada paso que dimos. Le damos toda la gloria y la alabanza a Él


















miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bautismo y Cena del Señor 4 de noviembre 2012

Comenzamos el dia con mucha alegría, en esta fecha tan esperada de doble celebración: Bautismo y 26 aniversario de nuestra querida Iglesia. Damos gracias a Dios por todo, por su inmenso amor y misericordia, por el dia espléndido que nos ha regalado para celebrar y compartir. Ocho personas han dado el paso de fe de pasar por las aguas del bautismo y formar parte asi de la familia de Dios.