miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bautismo y Cena del Señor 4 de noviembre 2012

Comenzamos el dia con mucha alegría, en esta fecha tan esperada de doble celebración: Bautismo y 26 aniversario de nuestra querida Iglesia. Damos gracias a Dios por todo, por su inmenso amor y misericordia, por el dia espléndido que nos ha regalado para celebrar y compartir. Ocho personas han dado el paso de fe de pasar por las aguas del bautismo y formar parte asi de la familia de Dios.































martes, 6 de noviembre de 2012

26 años, tiempos nuevos. 1986



Jeremías 6.16 16 "Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma"
Fue en el año 1987 que decimos con Laura responder al llamado de Dios de venir a congregarnos a Los Hornos. Recuerdo que cada vez que se mencionaba la obra misionera de Los Hornos, algo pasaba en mi corazón… Habrá sido porque cuando se hizo la campaña en el año 86 detrás del palco de la carpa fue dónde recibimos la bendición para nuestro matrimonio. No lo se, pero lo que si se es que nuestros corazones ardían por Los Hornos.
Fue así que empezamos a congregarnos y a servir en este lugar y desde ese día no paramos nunca. Pasaron muchas cosas, mucha gente, muchos afectos, muchos dolores, mucho sufrimiento, pero también mucha alegría y felicidad. Y por sobre todo, mucha misericordia de parte de Dios, mucho agradecimiento de nuestro parte.
El Señor le dice a su pueblo a través del profeta Jeremías… “paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas…”  hoy nos paramos a mirar las sendas antiguas, y descubrimos algo maravilloso… “DIOS SIEMPRE ESTUVO CON NOSOTROS”… perdonando, restaurando, transformando, hablándonos, haciendo milagros, haciendo las cosas nuevas…
Nos paramos en el camino y miramos y preguntamos y descubrimos que Dios nunca falló a sus promesas y Él en todos estos años se mantuvo FIEL… Siempre FIEL…  Esto, al mirar para adelante trae paz a nuestros corazones y hallamos ese descanso tan necesario para nuestras almas, sabiendo que el Señor de la historia está en control de todas las cosas; que no estamos entregados a la suerte o la ventura, estamos convencidos que estamos en las maravillosas manos de Dios, aquel que prometió que iba cumplir sus propósitos en mi.
Cada cosa que vivimos, en cuanto a nuestra relación con Dios, cada acto fue para nosotros una demostración del poder  maravilloso de Dios, y eso nos dio una nueva confianza en él.
Nuestro Dios, es un Dios de acción que vive y actúa en este mundo. Todas las cosas están sujetas a El; en cambio aquellos que no creen están sujetos a la suerte o a sus dioses sin poder ni fuerza.
Comparándonos con la historia del Éxodo vemos que el pueblo fue liberado de Egipto para adorar y servir a Dios. En el pacto con Dios y  servicio a El, Israel había de encontrar el significado de la libertad, por algo, al entrar en el  pacto sinaítico Dios dijo: “Vosotros seréis un reino de sacerdotes, y gente santa” (Éxodo 19:6). Y esta es la única razón por la cual Dios sigue con nosotros, quiere convertirnos en un reino de sacerdotes y gente santa… a través de los cuales Él pueda llegar a todo el mundo.
Y si bien Dios nos pide que paremos en el camino y miremos para atrás, no es para retroceder, sino para que veamos que las sendas antiguas nos muestran que él siempre está por hacer algo nuevo, ya que él está avanzando y quiere que su pueblo lo siga.
Isaías 43.19 dice: 19" He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad."
Al mirar atrás podemos ver todas las grandes cosas que el Señor hizo con su pueblo, y él dice: otra vez voy  a hacer cosas tremendas, maravillosas, milagrosas.
Y yo digo: Señor… hazlo otra vez…!!! Hazlo otra vez…!!! Por favor, Señor hazlo…

martes, 23 de octubre de 2012

Primer aniversario de la Obra misionera en Etcheverry

Damos gracias a Dios por su fidelidad y su amor, este domingo celebramos el primer aniversario de la iglesia en Etcheverry, en una tarde llena de emoción y gozo. Compartimos con nuestros hermanos y amigos un culto más que especial, dando gracias al Señor en todo, por su Presencia y por su infinito amor. Felicidades familia, a Mariano y a Mariela por su trabajo incansable y dedicado a la obra de nuestro Señor.























miércoles, 3 de octubre de 2012

Por las aguas del bautismo, en noviembre


Solo una cosa es necesaria


Lucas 10: 38- 42

Dos mujeres, hermanas, de una misma familia, con un amigo en común.
Marta. Una mujer hospedadora, servicial, con un solo interés en ese día: homenajear a su amigo que estaba de visita en su casa. Cocinando, sirviendo algo fresco para un día caluroso, preparando el agua y la toalla para lavarle los pies en día de mucho caminar así que sus pies estaban muy sucios. Lavando, secando, trayendo agua limpia, preparando algo rico para comer, queriendo hacer que su amigo estuviera a gusto. Después de todo era el hijo de Dios, el salvador de la humanidad, el que le había traído el agua que sacia su alma, el que le había perdonado todos sus pecados. Había que darle lo mejor, entregar lo mejor, hasta lo que no tenía.
Haciendo un paralelismo con Marta, me pongo a pensar en lo que Cristo ha hecho por nosotros, en lo que hizo por mi y digo: como no servirle? Como no hospedarle en nuestra casa y lavarle los pies y servirle la mejor comida y hacer todo lo posible para darle ya que le debemos la vida. Entregarle lo mejor, darle lo mejor, con excelencia porque es para él, aún ser responsable para con él.
Sin embargo Marta deja ver un poquito su corazón. Ella se molesta, no puede entender la actitud de su hermana. Ella tiene que hacer todo sola. Que buscaría? Que esperaría de Jesús? Un bien Marta, buena sierva, nadie nos ha atendido como tú. Si es así entonces ella estaba mal enfocada ya que quizá lo que buscaba era el reconocimiento por la entrega y el sacrificio. Quizá no había entendido que no era necesario tanto servir, tanto trabajar, tanto desgastarse, terminar cansada, y con el alma vacía, seca y sin nada.
En cambio María no tuvo otra preocupación más que recibir lo que el Rey de reyes tenía para dar. Lo único que hizo fue sentarse, la biblia no dice que ella hablaba con él, simplemente estaba ahí atenta a lo que el dueño de la sabiduría tenía para decir.
Cuán importante es pasar tiempo con él. María ha elegido la mejor parte la cual no le será quitada. Servir o escuchar, dar o recibir, ministrar o ser ministrado por el Señor. Hagamos tesoros en los cielos donde la polilla y el orín no pueden destruir. Busquemos más bien el estar con Cristo, el hacer su palabra, el incorporar sus enseñanzas a nuestro día a día. Y no nos será quitada, será eterna. Elijamos la mejor parte. Estar con él antes de desgastarnos haciendo cosas para ocupar nuestro tiempo o recibir el reconocimiento.
Lo que Jesús quiere es estar con nosotros. Lo que él quiere es que nuestra mayor preocupación y ocupación este en pasar tiempo escuchándole más que sirviéndole, estar atentos a lo que él quiere corregir en nosotros más que trabajar. Sumergirnos en la gracia. Y esto, dice su promesa, nunca nos será quitado. Esto es eterno. No gastemos nuestro tiempo. Invirtámoslo.

Por Laura de González.