lunes, 11 de julio de 2011
Edificaré mi iglesia
18Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Mateo 16.18-19
Todo en su lugar, cada ladrillo puesto cuidadosamente en la pared, cada abertura, el techo, etc. todo puesto allí por los obreros, que respetan el plano original del maestro mayor de obras. De la misma manera, la iglesia es edificada por los obreros que hacen la voluntad del mayor constructor y diseñador que es Cristo, quien dijo que iba a edificar Su iglesia.
Entonces, la iglesia pasa por diferentes etapas de construcción, y cada etapa contribuye a que se vaya viendo cada vez más claro el edificio completo. Cuando empezamos con esta visión, Dios nos llevó a trabajar sobre la fundamentación de la iglesia, que es nada más ni nada menos que establecer a Cristo en la vida y corazón de las personas.
Pablo dice en 1ª Corintios 3:9-10 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.
Mientras seguimos fortaleciendo el fundamento, ahora en esta nueva etapa, entramos en la etapa de edificación “y otro edifica encima”. Damos gracias a Dios por la vida y ministerios de los pastores Moisés y Silvia González, quienes estuvieron edificando nuestras vidas a través de la enseñanza de la palabra de Dios.
El desafío ahora es seguir desarrollando todo lo que aprendimos en este tiempo. Esta etapa es caracterizada por todo lo espiritual, especialmente la oración y el estudio de la biblia de una manera profunda y responsable.
No estamos jugando a la “iglesita”, no estamos probando para ver si funciona, estamos desarrollando y edificando juntamente con Cristo la iglesia gloriosa y sin mancha que Él va a venir a buscar.
Mi deseo, es que cada uno de nosotros, como miembros de Cristo y de su cuerpo, nos comprometamos con esta visión y cumplamos con nuestra función para que seguir avanzando hacia la próxima etapa.
ADELANTE…!!!
Entrando en una nueva etapa
Orando en el Espíritu.
Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo… Judas 20
La mayoría de los líderes cristianos están esforzándose constantemente para encontrar nuevos métodos, nuevos planes, nuevas organizaciones para desarrollar y edificar la iglesia y asegurar crecimiento y eficiencia para el evangelio. Esta tendencia actual se inclina a perder de vista a la persona o a hundirla en el proyecto u organización. El plan de Dios es hacer mucho de la persona, mucho más de ella que de todo lo demás. Las personas son el método de Dios. La iglesia está en búsqueda de los mejores métodos, Dios busca las mejores personas. Juan 1:6 dice: “Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan”. La dispensación que anunció y preparó el camino para Cristo estaba ligada a este hombre, Juan.
Cuando Pablo apela al carácter personal de los hombres que sembraron el evangelio en el mundo, resuelve el misterio de su éxito. La gloria y eficacia del evangelio está asegurada en los hombres que lo proclaman. Cuando Dios declara que “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él” (2 Crónicas 16:9), lo que hace es declarar cómo opera su poder a través de los hombres en el mundo.
Esta es una verdad vital y urgente que esta era tecnológica está propensa a olvidar. Este olvido es tan perjudicial a la obra de Dios como sería que el Sol saliera de su órbita. Sobrevendrían oscuridad, confusión y muerte.
Lo que la iglesia necesita hoy no es más ni mejor tecnología, ni nuevas organizaciones ni más ni nuevos métodos, sino hombres y mujeres que el Espíritu Santo pueda usar, personas de oración, poderosos en oración. Hombres y mujeres que sepan orar en el Espíritu. El Espíritu Santo no fluye a través de métodos, sino a través de personas. Él no viene en la tecnología, sino en las personas. No unge planes, sino hombres y mujeres, hombres y mujeres de oración.
Extraído del libro “el poder a través de la oración” (Edward M. Bounds)
En esta nueva etapa en la que estamos entrando como iglesia, es necesario que desarrollemos una vida de oración mucho más comprometida y profunda.
Informe de Betsabé González – Misionera de IBLHOS Pueblo Nuevo en Nicaragua.
Viajando…
El trabajo en El Salvador ha terminado con hermosos resultados, después de una cálida y emotiva despedida, el equipo tres viajó a San Salvador donde se encontraron con el Pr. Elbio y su esposa, y estuvieron unos días compartiendo con la convención de dicho país, por cumplir 100 años la obra bautista Salvadoreña.
Luego de unos días de trabajo allí, viajaron a Honduras para encontrarse con el resto de los equipos, y se reunieron en el Seminario Bautista de dicho país.
Una de las chicas, Estela, tuvo dificultades para viajar de República Dominicana, pero se solucionó la cuestión de visa y también llegó a Honduras junto con Raquel que se quedó para acompañarla.
Las hermanas Colombianas tuvieron que ir en avión para Honduras porque no se les dio visa para cruzar por Costa Rica y ya están en Honduras.
Los equipos que estaban en Panamá ya están con los equipos de Nicaragua y seguirán juntos para Honduras.
En este momento 4 de Julio los equipos están viajando a los diferentes países donde les tocará trabajar junto a alguna iglesia de la zona por tres meses. El equipo tres, compuesto por Titi, Palova, Sary y Filipe están viajando rumbo a Nicaragua.
Contamos con sus oraciones
Dios les bendiga!
lunes, 27 de junio de 2011
Campaña de mayordomía: Mayordomía del ser: Espíritu y Alma.
Semana del domingo 26 de junio al sábado 2 de julio de 2011.
1 Tesalonicenses 5.23 dice: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.
Cuando nacimos, Dios nos dio el alma para vivir físicamente y disfrutar del mundo de los sentidos; escuchar, hablar, ver, sentir, percibir el mundo con el alma a través del cuerpo. Esto se llama vida física. Pero también vivifico el espíritu de aquellos que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, cuando nacimos de nuevo al recibir a Cristo en nuestros corazones, para que podamos percibirlo a Él a través de nuestros sentidos espirituales, cuando esto sucede, podemos sentirlo, verlo, escucharlo, etc.
Esta semana vamos a aprender principios muy importantes de cómo administrar y cuidar nuestro espíritu y nuestra alma.
1) Cuál es la diferencia entre el espíritu y el alma.
1 Corintios 15.45-46 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.
Tanto el alma como el espíritu son para la vida, una para la vida física y el otro para la vida espiritual. Si descuidamos cualquiera de los dos y no somos buenos administradores en esto, vamos a perder la vida, tanto la física como la espiritual.
2) Cómo mantener nuestro espíritu limpio.
2 Corintios 7.1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
El espíritu del hombre renacido es el que está en contacto y comunicación con el Espíritu de Dios. Por lo tanto debemos mantenerlo limpio y lejos de toda clase de contaminación.
3) Cómo renovar la mente y el corazón.
Efesios 4.23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente.
Prov. 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.
El corazón y la mente son el centro de actividad de nuestra alma, que es el asiento de los sentimientos y la voluntad. Estos deben estar en una constante renovación y limpieza.
4) Cómo purificar nuestra alma.
1 Pedro 1.22-23 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
Para cuidar el alma y el espíritu vamos a tener una actividad como iglesia que no te podes perder.
El sábado 2 de julio tendremos la visita del pastor Moises González que nos va a estar ministrando en estas áreas. La actividad será desde las 9.30 hs. hasta las 17.30 hs.
Los esperamos.
martes, 21 de junio de 2011
lunes, 20 de junio de 2011
Campaña de mayordomía: “El Ser – El cuerpo”
Semana del domingo 19 al sábado 25 de junio de 2011.
1 Corintios 6:19-20 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Realmente es impresionante todo lo que la Biblia dice con respecto al cuerpo físico. Podríamos hablar un mes entero sobre este tema y creo que no nos alcanzaría el tiempo para verlo todo.
Lo que me asombra es que se habla y se predica muy poco acerca de la mayordomía del cuerpo. Posiblemente, porque tenemos una gran tendencia a “espiritualizar” todo lo relacionado con la vida cristiana y, consecuentemente, sustraerlo del ámbito de la vida “real” y cotidiana.
Intentamos conocer qué es lo que la Biblia dice a nivel espiritual para ver de ponerlo en práctica, sin embargo, no siempre le prestamos la misma atención a las cosas que tienen que ver con la vida física, con nuestro cuerpo y todo lo relacionado con él.
La causa de esta espiritualización de la vida cristiana tiene que ver, como en tantos otros ámbitos, con la influencia que la filosofía griega ejerció sobre el cristianismo a través, fundamentalmente, de Agustín de Hipona y de Tomás de Aquino.
Los griegos establecieron una dicotomía –división irreconciliable- entre lo material y lo espiritual. Consideraban todo el mundo material como intrínsecamente malo y el mundo espiritual como intrínsecamente bueno.
El cuerpo, malo por definición, era la prisión del alma, buena por definición. Toda esta manera de pensar ha llegado hasta nuestros días donde seguimos, de alguna manera, viendo todo lo relacionado con la vida material como malo, en el peor de los casos, o sospechoso en el mejor de ellos. Sin embargo, la enseñanza bíblica no sigue la tradición griega ni está en absoluto de acuerdo con ella.
Por eso esta semana vamos a aprender cuatro principios muy importantes con respecto a la mayordomía del cuerpo:
1) Para qué fue diseñado nuestro cuerpo.
1 Corintios 6:13 Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
Vamos a aprender que el cuerpo fue creado por el Señor y diseñado para él.
1) Cuál fue el propósito original de Dios para el cuerpo.
1 Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
De una manera que no podemos entender y se nos hace difícil aceptar Dios estableció a través de Cristo que nuestro cuerpo fuera la habitación o el templo de su Espíritu Santo.
2) Quién es el dueño de nuestro cuerpo.
1 Corintios 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Determinantemente, una y otra vez, el apóstol Pablo, repite que no somos nuestros, sino que nuestro cuerpo es propiedad de Dios. Al entender esto, nos damos cuenta de que no podemos hacer lo que a nosotros nos parece con nuestro cuerpo, no sin antes preguntarle a su dueño.
3) Cómo debemos cuidar nuestro cuerpo.
1 Timoteo 4.8 pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera. (NVI)
1 Timoteo 5.23 Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.
El ejercicio físico y el cuidado de nuestra salud son principios fundamentales en la mayordomía de nuestro cuerpo que no debemos dejar de lado ni pasar por alto.
1 Corintios 6:19-20 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Realmente es impresionante todo lo que la Biblia dice con respecto al cuerpo físico. Podríamos hablar un mes entero sobre este tema y creo que no nos alcanzaría el tiempo para verlo todo.
Lo que me asombra es que se habla y se predica muy poco acerca de la mayordomía del cuerpo. Posiblemente, porque tenemos una gran tendencia a “espiritualizar” todo lo relacionado con la vida cristiana y, consecuentemente, sustraerlo del ámbito de la vida “real” y cotidiana.
Intentamos conocer qué es lo que la Biblia dice a nivel espiritual para ver de ponerlo en práctica, sin embargo, no siempre le prestamos la misma atención a las cosas que tienen que ver con la vida física, con nuestro cuerpo y todo lo relacionado con él.
La causa de esta espiritualización de la vida cristiana tiene que ver, como en tantos otros ámbitos, con la influencia que la filosofía griega ejerció sobre el cristianismo a través, fundamentalmente, de Agustín de Hipona y de Tomás de Aquino.
Los griegos establecieron una dicotomía –división irreconciliable- entre lo material y lo espiritual. Consideraban todo el mundo material como intrínsecamente malo y el mundo espiritual como intrínsecamente bueno.
El cuerpo, malo por definición, era la prisión del alma, buena por definición. Toda esta manera de pensar ha llegado hasta nuestros días donde seguimos, de alguna manera, viendo todo lo relacionado con la vida material como malo, en el peor de los casos, o sospechoso en el mejor de ellos. Sin embargo, la enseñanza bíblica no sigue la tradición griega ni está en absoluto de acuerdo con ella.
Por eso esta semana vamos a aprender cuatro principios muy importantes con respecto a la mayordomía del cuerpo:
1) Para qué fue diseñado nuestro cuerpo.
1 Corintios 6:13 Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.
Vamos a aprender que el cuerpo fue creado por el Señor y diseñado para él.
1) Cuál fue el propósito original de Dios para el cuerpo.
1 Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
De una manera que no podemos entender y se nos hace difícil aceptar Dios estableció a través de Cristo que nuestro cuerpo fuera la habitación o el templo de su Espíritu Santo.
2) Quién es el dueño de nuestro cuerpo.
1 Corintios 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Determinantemente, una y otra vez, el apóstol Pablo, repite que no somos nuestros, sino que nuestro cuerpo es propiedad de Dios. Al entender esto, nos damos cuenta de que no podemos hacer lo que a nosotros nos parece con nuestro cuerpo, no sin antes preguntarle a su dueño.
3) Cómo debemos cuidar nuestro cuerpo.
1 Timoteo 4.8 pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo, ya que incluye una promesa no sólo para la vida presente sino también para la venidera. (NVI)
1 Timoteo 5.23 Ya no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades.
El ejercicio físico y el cuidado de nuestra salud son principios fundamentales en la mayordomía de nuestro cuerpo que no debemos dejar de lado ni pasar por alto.
miércoles, 15 de junio de 2011
lunes, 13 de junio de 2011
Campaña de mayordomía: “Los dones y talentos”
Semana del domingo 12 al sábado 18 de junio de 2011.
Mateo 25.15-19 15A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 16Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. 17Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. 18Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 19Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Esta semana vamos a aprender cinco cosas muy importantes con respecto a los dones y talentos:
1) Cuál es el propósito de los dones ministeriales.
Efesios 4.11 11Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.
El gran propósito de los dones ministeriales es capacitar a los hermanos de la iglesia para que puedan desarrollar sus dones y servir al Señor y de esta manera el cuerpo de Cristo es edificado.
2) Cómo debemos mantener los dones.
2 Timoteo 1.6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
La mejor manera de mantener los dones es usándolos.
3) Qué diferencia existe entre los dones y los talentos.
Hechos 18.3 y como era del mismo oficio, se quedó con ellos, y trabajaban juntos, pues el oficio de ellos era hacer tiendas.
Si bien existen varias diferencias entre los dones y los talentos, la más importante es que los dones son espirituales y son dados por el Espíritu cuando nos entregamos a Cristo, en cambio, los talentos son naturales y vienen en nosotros desde nuestro nacimiento.
4) Cómo usar los talentos para el Señor.
Éxodo 31.2-5 Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.
En la labor de la iglesia, Dios no solo usa los dones espirituales, sino también los talentos naturales con los que él nos doto como seres humanos. Como cristianos debemos consagrarlos al Señor y usarlos para su gloria.
5) Tendremos que rendir cuentas también por nuestros talentos.
Mateo 5:19 19Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
Como Dios es el dueño de todo, aún de nuestros talentos naturales, tendremos que rendirle cuentas de cómo y para qué los usamos.
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Lo más importante, no es tanto el hecho de tener los mejores dones espirituales, sino en que en nuestro carácter se manifieste el fruto del Espíritu.
22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. Gálatas 5.22-26
lunes, 6 de junio de 2011
Campaña de mayordomía: “Los dones”
Semana del domingo 5 al sábado 11 de junio de 2011.
1 Pedro 4.10-11 10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Con respecto a los dones hay muchas cosas que decir, y mucho material bíblico para considerar, pero creo que lo más importante que tenemos que tener en cuenta, con respecto a este tema, es el hecho de tener un corazón de siervo. No es tan importante el don que recibas, lo más importante es tu corazón que siempre tiene que estar dispuesto a servir sin importar si es tu don o no, la tarea que tienes que realizar. Jesús nos enseñó en Mateo 20:26 26Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 27y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 28como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Esta semana vamos a aprender cuatro principios muy importantes con respecto a los dones:
1) Cuándo y cómo se reciben los dones.
1 Pedro 4.10a 10Cada uno según el don que ha recibido…
1 Corintios 12:7 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho…
Cuando Dios nos alcanza por su gracia Divina y nos salva a través del sacrificio expiatorio de Jesucristo, lo hace con un propósito y para lograr ese propósito Dios ha preparado y tiene a nuestra disposición ciertos recursos necesarios entre los que se encuentran los Dones Espirituales.
2) Qué debemos hacer con los dones.
1 Pedro 4.10b …minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios..
Este texto enseña claramente qué debemos hacer con los dones; debemos ministrarlo a los demás. ¿Qué es ministrar? Viene del latín ministrare, que significa desempeñar un ministerio. Dar o suministrar algo a una persona o varias.
Nosotros enseñamos que los ministerios se desarrollan a partir de los dones. ¿Qué es un ministerio? Es un cargo, empleo, trabajo o encomienda que debe ejecutarse.
3) Quién nos da los dones.
1 Corintios 12:7 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro…
El Espíritu Santo reparte los dones soberanamente a quién él quiere. Si bien como enseña Pablo, uno puede procurar los dones 1 Corintios 12:31 dice: “Procurad, pues, lo dones mejores…” finalmente es el Espíritu el que decide. Anhelar los mejores dones no está mal, pero hay que aceptar lo que el Espíritu nos dé.
4) De qué manera funcionan los dones.
1 Corintios 12:4-6 “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios que hace todas las cosas en todos, es el mismo.”
1 Corintios 12:11-13 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”
Los dones funcionan de la siguiente manera: El espíritu santo da los dones al cuerpo de Cristo, que es la iglesia, y estos funcionan bajo la cobertura de los ministerios de los que han sido llamados por Cristo (Efesios 4:11), y el Padre es el que manifiesta su poder al ponerlos a funcionar.
Los dones no deberían ser usados fuera del cuerpo de Cristo, ya que no han sido diseñados para que sean usados por una sola persona, sino como parte del cuerpo. Las personas que reciben a Cristo en sus vidas, son sumergidas en el cuerpo para empezar a cumplir su función según el don que el Espíritu Santo le dé.
1 Pedro 4.10-11 10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.
Con respecto a los dones hay muchas cosas que decir, y mucho material bíblico para considerar, pero creo que lo más importante que tenemos que tener en cuenta, con respecto a este tema, es el hecho de tener un corazón de siervo. No es tan importante el don que recibas, lo más importante es tu corazón que siempre tiene que estar dispuesto a servir sin importar si es tu don o no, la tarea que tienes que realizar. Jesús nos enseñó en Mateo 20:26 26Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, 27y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; 28como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Esta semana vamos a aprender cuatro principios muy importantes con respecto a los dones:
1) Cuándo y cómo se reciben los dones.
1 Pedro 4.10a 10Cada uno según el don que ha recibido…
1 Corintios 12:7 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho…
Cuando Dios nos alcanza por su gracia Divina y nos salva a través del sacrificio expiatorio de Jesucristo, lo hace con un propósito y para lograr ese propósito Dios ha preparado y tiene a nuestra disposición ciertos recursos necesarios entre los que se encuentran los Dones Espirituales.
2) Qué debemos hacer con los dones.
1 Pedro 4.10b …minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios..
Este texto enseña claramente qué debemos hacer con los dones; debemos ministrarlo a los demás. ¿Qué es ministrar? Viene del latín ministrare, que significa desempeñar un ministerio. Dar o suministrar algo a una persona o varias.
Nosotros enseñamos que los ministerios se desarrollan a partir de los dones. ¿Qué es un ministerio? Es un cargo, empleo, trabajo o encomienda que debe ejecutarse.
3) Quién nos da los dones.
1 Corintios 12:7 “Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro…
El Espíritu Santo reparte los dones soberanamente a quién él quiere. Si bien como enseña Pablo, uno puede procurar los dones 1 Corintios 12:31 dice: “Procurad, pues, lo dones mejores…” finalmente es el Espíritu el que decide. Anhelar los mejores dones no está mal, pero hay que aceptar lo que el Espíritu nos dé.
4) De qué manera funcionan los dones.
1 Corintios 12:4-6 “Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios que hace todas las cosas en todos, es el mismo.”
1 Corintios 12:11-13 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”
Los dones funcionan de la siguiente manera: El espíritu santo da los dones al cuerpo de Cristo, que es la iglesia, y estos funcionan bajo la cobertura de los ministerios de los que han sido llamados por Cristo (Efesios 4:11), y el Padre es el que manifiesta su poder al ponerlos a funcionar.
Los dones no deberían ser usados fuera del cuerpo de Cristo, ya que no han sido diseñados para que sean usados por una sola persona, sino como parte del cuerpo. Las personas que reciben a Cristo en sus vidas, son sumergidas en el cuerpo para empezar a cumplir su función según el don que el Espíritu Santo le dé.
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